Aula socrática: aumenta el pensamiento crítico y participación en tu clase

Aula socrática: aumenta el pensamiento crítico y participación en tu clase

¿Por qué construir un aula socrática?

Dentro de las competencias que se requieren para desenvolverse con éxito es clave el desarrollo del pensamiento crítico. El pensamiento crítico nos da herramientas para pensar en forma autónoma y autosuficiente, para evaluar y juzgar los eventos que se desarrollan en la actualidad y situarnos de manera autónoma en nuestro contexto. Además, al  tener un pensamiento crítico, colaboramos con nuevas ideas y nuevas perspectivas a nuestra comunidad:

[…] ser crítico básicamente significa tener más discernimiento en el reconocimiento de argumentos defectuosos, en generalizaciones apresuradas, en las afirmaciones sin evidencia,  en aseveraciones de verdad basadas en una autoridad poco fiable, conceptos ambiguos o oscuros y así sucesivamente. […] Como Richard Paul plantea, el problema básico es tener una vida irracional, ilógica y sin examinar. El cree que las personas necesitan aprender cómo expresar y criticar la lógica de los argumentos en los cuales basamos nuestra vida. […] Las herramientas principales del pensamiento crítico son las habilidades en lógica formal e informal, el análisis conceptual y la epistemología. […] Si nuestras creencias permanecen sin ser examinadas, no somos libres. Actuamos sin pensar sobre por qué actuamos, y por lo tanto no ejercemos control sobre nuestro propio destino (Burbules y Berk, 1999).

Lo anterior nos hace plantearnos si nosotros como docentes estamos preparados para enfrentar estos desafíos y si seremos capaces de desarrollar esta competencia en nuestros alumnos. Uno de nuestros roles como profesores es implicar y motivar a los estudiantes en su propio aprendizaje y apoyar el desarrollo del pensamiento crítico en los discentes. No obstante, dentro del maremagnum de funciones que un profesor tiene dentro de una institución, queda poco tiempo para organizar actividades que propongan un modelo diferente de aula y de aprendizaje. Pese a lo anterior, se pueden organizar actividades que sean interesantes y motivadoras para nuestros estudiantes y una de ellas es la metodología del aula socrática o seminario socrático.

Aula o seminario socrático

Uno de los mayores méritos que posee esta metodología es el protagonismo que logran los estudiantes y cuenta con evidencias de mejora en el pensamiento crítico (Zambrano, Quevedo, y Portilla, 2012). El rol del docente es el de mediador entre las intervenciones de los estudiantes y guía de las respuestas que estos van proporcionando.

La metodología de aula socrática puede ser aplicada en prácticamente todas las asignaturas. Esta consiste en seleccionar un texto, presentarlo a los estudiantes, motivarlos a que lo lean en casa, ejecutar el seminario y luego solicitarles un producto de su participación que generalmente es un breve ensayo. Recomendamos revisar el libro de Eyzaguirre, Hurtado, Merino, Orellana y Vial (2003) para más detalles.

Etapas de la metodología

Traducido y adaptado de Howard (2016):

1. Seleccionar un texto con la participación de los estudiantes, considerando sus intereses personales y también los intereses formativos del currículum. Leer el texto completo o un fragmento de interés. Esta lectura será la base para las etapas siguientes.

2. Crear y proponer preguntas desafiantes e interesantes. Se sugiere emplear los temas, situaciones, análisis de las decisiones polémicas y controversiales de los personajes que aparecen en el texto elegido.

3. Organizar la sala para el diálogo y al debate. Se recomienda emplear una organización de círculo interno y círculo externo. El círculo interno debatirá y discutirá. El círculo externo observará y reflexionará. Actuará como un canal de retorno y de retroalimentación de las interacciones y el debate.

4. Discusión y debate. Una vez que el seminario o el aula comienza no intentes guiar o facilitar la conversación. Permite que se involucren orgánicamente. La discusión puede parecer torpe inicialmente. Sin embargo, cuando lxs estudiantes comprenden que es su turno, comienzan a conversar, compartir y a involucrarse unos a otros en un nivel crítico de análisis de un texto que han leído profunda y significativamente.

5. Implicar al círculo exterior. Para involucrar al círculo del canal de retorno se puede usar la tecnología para que creen pensamientos propios, comentarios, preguntas, retroalimentación e incluso pueden asistir al círculo interno en el debate.

6. Reflexión y evaluación. Después de la discusión un momento para la evaluación es indispensable. Los estudiantes pueden escribir sobre qué han aprendido. Esto les ofrece una oportunidad de reflexionar más profundamente sobre aquello que han aprendido y expresar su comprensión sobre los asuntos críticos y textos abordados.

Experiencia de un aula socrática en Chile

Mi experiencia con el seminario siempre ha sido satisfactoria. Lo he aplicado en el área de literatura y trabajé la metodología durante diez años. El año 2014 el colegio en el que estaba trabajando la implementó como proyecto aplicable a los cursos de quinto año básico, con el fin de incrementar la argumentación. Participé en el proyecto, ayudando y guiando a quienes lo propusieron. En el último año que estuve organizamos un seminario para los profesores, pues una de las formas  que se puede  aprender esta metodología es ejecutándola, viviéndola y lo mismo hice en la universidad con mis estudiantes de pedagogía.

Aula socrática y pensamiento crítico

Pero ¿qué tiene esta metodología que encanta a quienes la aprenden y quienes la vivencian? Creo que uno de los aspectos fundamentales es que quienes participan se sienten escuchados. Cosa que no sucede mucho en la escuela. Otro, es el ambiente que se da: las normas que se señalan invitan al respeto mutuo, a la tolerancia frente a las ideas diferentes y la relación simétrica que se produce dentro de ella. El aula socrática es democrática: no existe una jerarquía delimitada, todos están al mismo nivel. Y otra cosa muy importante: sentirse bien conmigo mismo. Esta metodología aumenta la autoestima en quienes participan, ya que son capaces de emitir un juicio frente a un texto que muchas veces es difícil de entender. Por lo tanto, los estudiantes no solo leen, sino que se implican con el texto y son capaces de decir lo que piensan sin ser juzgados o criticados por el otro.

Dificultades en la implementación y evaluación

En este punto abordaré las dificultades que pueden aparecer al realizar el seminario socrático. Estas dificultades las enunciaré a partir de las etapas de la metodología. Para cada dificultad daré una sugerencia para solucionarla:

1.Seleccionar un texto: ¿Qué texto seleccionar? ¿Qué características debe tener? Una de las principales características que debe tener el texto es que posea temas trascendentes de discutir con los estudiantes o que aborden una temática de interés. Los textos que he utilizado y que han tenido muy buenos resultados son los siguientes:

  • Un fragmento o un relato breve: el fragmento de una novela que se esté leyendo, un pensamiento clásico, etc.
  • Un poema: en general, los textos poéticos dan mucho material para reflexionar, sobre todo aquellos poemas más contemporáneos.
  • Una obra pictórica: analizar una obra de este tipo puede llevar a los estudiantes a elaborar diferentes ideas y conclusiones y les ayuda a desarrollar otra forma de leer.
  • Una imagen: puede ser la imagen de una escultura o de algún elemento que invite al debate y a la reflexión.

2. Crear y proponer preguntas desafiantes e interesantes: Dentro de las dificultades de este punto está la de seleccionar la pregunta de apertura y la de cierre. La pregunta de apertura debe ser lo bastante amplia y motivadora para que los estudiantes participen y se logre romper el hielo. Por lo tanto, el profesor deberá reflexionar sobre el texto y considerar los intereses de los estudiantes, aquello que motivará su participación. En mi caso siempre contaba con dos o más preguntas de apertura.

3. Organizar la sala para el diálogo y al debate: este es uno de los aspectos que posee mayor dificultad para los profesores y que les puede hacer pensar que esta propuesta es inviable para cursos numerosos. Generalmente se realizan dos círculos: uno interno y externo. En el círculo externo pueden estar todos aquellos estudiantes que no han realizado el análisis previo al seminario y solicitar que lo hagan. Posteriormente, los que finalicen pueden incluirse en el círculo interno (generalmente se dejan dos o más sillas sin usar). También pueden tener una pauta de observación y ayudar a evaluar la tarea. En mi experiencia, lo he hecho de estas dos formas y la que mejor resultado me ha dado es la primera. Ahora, si todo el curso ha cumplido con el pre-seminario (la etapa anterior al seminario en sí), puede usarse toda la sala y crear un cuadrado (Esta dinámica sirve para cursos muy ordenados).

4. La discusión y debate: Una de las dificultades que se presenta en este punto es la disciplina ¿Cómo mantener la disciplina dentro del aula? Antes de cada seminario explicaba a mis estudiantes cómo se realizaría el aula socrática y las reglas de participación. En ese sentido, el seminario tiene algo de lúdico, ya que las reglas se vuelven a recordar cuando se realiza el seminario y cada estudiante sabe que si interrumpe, habla cuando no corresponde, grita o falta el respeto, estará fuera del juego y no podrá opinar. Al saber que su voz no será escuchada o que puede ser sancionado por sus pares, se logra el silencio en la actividad. Por cierto, un seminario en un curso no basta, hay que realizar varios para que luego los estudiantes sepan perfectamente lo que hay que hacer.

¿Qué pasa con aquellos que no participan? Habrá estudiantes que no participen, que no opinen. Hay que respetar su postura, pero si la actividad es evaluada con nota pueden resultar seriamente perjudicados. Cuando no me opinaba unx alumnx, lx invitaba a conversar conmigo. Las razones: vergüenza, falta de ideas o sentir que su idea estaba ya dicha. En ese sentido, es muy importante recalcar dentro del círculo que cada opinión es única y aunque se repita, siempre dirá algo diferente.

5. Implicar al círculo exterior: Muchas veces quienes no asisten al círculo interno quedan como meros espectadores. Tal como se señaló hay que asignar tarea. Cuando me sucedía esto (que era algo muy común), hacía que mis estudiantes respondieran el cuestionario que se les dio antes del seminario. Después de hacerlo debían escoger a un compañero y apuntar sus opiniones. En otras ocasiones, invitaba a apuntar las ideas principales del círculo interno. Para eso, siempre iba con material extra, siempre preparada.

6. Reflexión y evaluación: Cada seminario tiene su pregunta de cierre que recapitula la idea que perseguimos durante todo el seminario. La idea es que el seminario sea progresivo, que el estudiante – que no sabía nada del texto – logre implicarse y entenderlo. Para ello guiaba las respuestas y daba instrucciones claras de cómo iba a hacerlo. A lxs alumnxs que se aproximaban a la idea del texto les decía que había mencionado aspectos claves del texto. Siempre hay que felicitar. A quienes se alejan demasiado de lo que el texto dice, hay que plantearles una pregunta que les haga reflexionar sobre lo dicho.

Dentro de la evaluación, recomiendo que cada etapa del seminario sea evaluada con nota, tanto el pre-seminario (presentación del texto) como el seminario y el post-seminario. En cada etapa se puntúa la participación de lxs alumnxs a través de un porcentaje. Es fundamental implicar al estudiante en su evaluación a través de la autoevaluación del seminario, esto es, si su participación estuvo bien, si interrumpió a otros, etc.

Ahora, el seminario también puede ser más informal y no llevar calificación. Esto último lo recomiendo para cursos muy autodisciplinados o cuando el curso ya conoce la dinámica. En mi caso, realicé muy pocos seminarios sin nota. Generalmente eran evaluados. A los estudiantes les gusta, porque es una buena calificación que ha surgido de lo que ellos pensaban y creían del texto.

¿Qué opinan los estudiantes?

Cada vez que se proponía al curso que se realizaría un aula socrática, muchos se alegraban muchísimo. Les encantaba. Pese a que trabajar el texto a veces constituía un reto, finalmente siempre resultaba una experiencia gratificante. Recuerdo la alegría de mis estudiantes y el brillo en sus ojos cada vez que se finalizaba un aula socrática. Parte de esa experiencia la narro en una columna que escribí para EducarChile hace un tiempo atrás.

Actualmente, los estudiantes que participaron de esas aulas, ya están egresados y varios están estudiando una carrera o, incluso, ya titulados. Sin embargo, recuerdan la participación en el aula como un acto inclusivo, una clase dinámica, una instancia para poder expresarse quienes jamás levantaron la mano en una clase tradicional y, por sobre todo, un momento para reflexionar y aprender.

Aquí dejo alguna de sus opiniones:

Me gustaba mucho!!! Permitía dar nuestro punto de vista respecto a algo, era mas dinámico que una clase normal (sic)” (K, 20 años)

Creo que me sirvió para expresar más de mí que en el resto de las clases, de poder expresar más allá que sólo memorizar el libro (sic)”. (C, 23 años).

 “Buenisimo! Siempre enriquece la libertad de cátedra a la hora de tratar un tema, amplía los alcances del tema y te arma un mejor esquema (sic)” (D, 21 años).

Una excelente forma de aprender a hilar ideas y expresarlas. Hacerse entender es algo importante y necesario”. (M, 22 años).

Me parece muy bueno, ya que todos podemos exponer ideas y discutir sobre distintos temas de una forma diferente a la convencional.” (R, 20 años).

¿Qué esperas para ejecutar un aula socrática? ¡Te invitamos! Para ello, dejamos un material que puede ser útil al momento de pensar en programar un seminario socrático en tu clase.

Referencias

Burbules, N. C. y Berk, R. (1999). Critical thinking and critical pedagogy: Relations, differences, and limits. En T. Popkewitz, Critical Theories in Education: Changing Terrains of Knowledge and Politics (pp. 45-66). New York, NY: Routledge. Accedido en http://faculty.education.illinois.edu/burbules/papers/critical.html

Eyzaguirre, A., Hurtado, M., Merino, V., Orellana, P., y Vial, M. (2003). Manual para seminarios socráticos. Editorial Cuatro Vientos.

Howard, M. (2016, agosto 4). Encourage critical thinking by turning your class into a Socratic Seminar. Recuperado a partir de http://www.eschoolnews.com/2016/08/04/encourage-critical-thinking-by-turning-your-class-into-a-socratic-seminar/
Zambrano, S. B., Quevedo, K. I., y Portilla, N. R. (2012). Pensamiento crítico a través de la discusión socrática en estudiantes universitarios. Revista Virtual Universidad Católica del Norte. Recuperado a partir de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=194224362009

Anexo con enlaces a materiales.

Entrada de blog: “Responsabilidades de los alumnos y Reglas del Seminario Socrático https://todoelenguaje.wordpress.com/2007/09/05/responsabilidades-de-los-alumnos-y-reglas-del-seminario-socratico/

Link acceso materiales. Guías y herramientas para la evaluación. https://drive.google.com/open?id=0B2UjT2e6GLxVaDR6NXR3V1h3TGs

Entrada escrita en forma colaborativa por Lorena Berríos Barra y Miguel Stuardo Concha.

5 comentarios en “Aula socrática: aumenta el pensamiento crítico y participación en tu clase

  1. Perfecto. La verdad siempre había pensado en algo así pero el miedo a la indisciplina y la falta de experiencia ia previa me alejaba de la idea.geacias. muy útil.
    Tanya Navarrete

  2. ¡Hola, Lorena y Miguel! Les cuento mi experiencia: una amiga trabaja en un colegio particular en el que se utiliza esta metodología desde los primeros años de escolaridad. Me prestó un artículo del año 2003 sobre el tema, me animó a probarlo con mis estudiantes en el colegio municipal donde trabajo y el proceso ha sido muy interesante. Ya hemos hecho cinco aulas socráticas y estamos encantados. Se preparan para las experiencias y cada vez el diálogo es más fluido y rico. Voy a poner en práctica el consejo de utilizar dos círculos y dar roles a quienes están en el círculo exterior, me hace mucho sentido para aquellos estudiantes que no realizaron el trabajo previo.
    Todavía me siento insegura al momento de pensar las preguntas, supongo que es porque rara vez en la formación de pregrado estuvimos ante estas oportunidades de aprendizaje. Espero poco a poco ir mejorando.
    ¡Muy buen artículo! Un gusto leerte, Miguel 😉

    1. Hola Paulina. Gracias por compartir tu experiencia y pasar a leer esta entrada. Escribimos esta entrada con Lorena pensando en difundir esta metodología y en aportar con algo útil a los colegas. Somos una comunidad de apoyo en la red. Usamos esta web para compartir nuestras reflexiones, estrategias y herramientas. Te dejo invitada por si quieres escribir algo para darle visibilidad a tu trabajo con os estudiantes. Un saludo. Un gusto saber de ti.

  3. Hola Paulina! Qué bueno lo que nos cuentas! Espero que te sirvan las sugerencias que te proporcionamos. También espero que te sirva el material que dejamos con Miguel. Las preguntas son siempre difíciles, pero hay que ir soltándose de a poco. Hay que proyectar qué queremos lograr con los chicos. Punto aparte, quería decirte que Margarida te recuerda con mucho cariño. Abrazos

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