Formación técnica y profesional: empoderar para la justicia social

Formación técnica y profesional: empoderar para la justicia social

El problema de algunos modelos de educación técnica es que educan a personas para actuar en un espacio laboral muy restringido y acotado. Un modelo de educación específico y especializado es lo que las empresas quieren y necesitan para dar servicios, productos y contar con trabajadores formados. Pero desde el punto de vista del estudiante les pone en una situación delicada de fragilidad, desempoderamiento y con un espectro de acción reducido: ¿qué pasará con este estudiante si el sector para el cuál se formó se satura de técnic@s? ¿Qué pasa si el sector productivo para el cual se formó comienza a decrecer y desaparece? ¿Considera su plan formativo competencias para un futuro incierto y cambiante? Desde mi punto de vista, el currículum y las competencias de la educación técnica han de centrarse más en las necesidades del estudiante y empoderarlo para un futuro incierto y cambiante; las necesidades de las empresas actuales, aunque importantes, deberían subordinarse al empoderamiento y pasar a un segundo plano.

Una educación técnica que empodere a los estudiantes para un futuro incierto y cambiante no debe renunciar a cuestiones claves como la creatividad, el autoempleo y otro tipo de recursos para el empoderamiento que permitan construir un equilibrio de poder frente a un grupo de empleadores que buscará siempre una negociación desigual para reducir costos. Una educación técnica encajonada y colonizada por las necesidades de las empresas, que no permita cambiar de itinerarios y trayectorias educativas a los estudiantes es peligrosa. Una educación que no considera el empoderamiento ciudadano probablemente colabora en la construcción de relaciones de explotación bajo el eufemismo de contribuir al desarrollo,a la empleabilidad y la competitividad. Desde una mirada de justicia social no debe menospreciarse la formación en pensamiento crítico, el desarrollo de la conciencia política, la formación en derechos laborales y acción sindical, puntos que no suelen considerarse en los planes de formación.

Un tema para seguir indagando y reflexionando. Es urgente repensar la formación profesional desde miradas de justicia social. ¿Qué otros aspectos pueden ayudar a que la formación técnica y profesional contribuya a una sociedad más justa?

Miguel Stuardo Concha es estudiante del Doctorado en Educación en La Universidad Autónoma de Madrid. Ha realizado el Máster en Calidad y Mejora de La Educación (UAM). Es Profesor de Castellano y Comunicación y Licenciado en Educación (UFRO). Investiga sobre asesoramiento educativo, educación y justicia social. Visita su perfil en Research Gate ¿Te gustan las publicaciones de Miguel? Tal vez te interesa financiar su trabajo independiente con una microdonación y hacerlo sostenible. Donar via Mercadopago aquí -O- Donar via Paypal acá

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