Políticas educativas diseñadas como tuberías para el desempoderamiento

Las políticas que implican una distribución de recursos del sistema educativo chileno dan muestra de una característica perversa: los recursos económicos destinados a la educación de los ciudadanos terminan bajo el control privado. El control de estos recursos por privados genera ganancias para estos actores y contribuye a un desempoderamiento del estado y los ciudadanos. Mi hipótesis es que esta distribución ha sido diseñada para generar escandalosos desequilibrios de poder, aumentar la influencia del sistema bancario en la toma de decisiones en perjuicio de la influencia ciudadana. El diseño de políticas educativas como tuberías de desempoderamiento a través de la concentración del capital financiero es una situación preocupante.

Comprendiendo un problema

El problema puede definirse como un diseño de políticas públicas para la educación que distribuyen el dinero público hacia organizaciones privadas. Estas políticas generan concentración del capital financiero y minan la independencia del estado y la influencia ciudadana. Esta situación se hace visible cuando nos preguntamos: ¿Quién controla los recursos financieros del sistema educativo? ¿Cuál es la trayectoria de propiedad en la cadena de distribución del recurso? ¿Quién obtiene beneficios y perjuicios con ellos? Intentaré dar una respuesta exploratoria a estas preguntas.

El ejemplo más evidente de una política diseñada como tubería de desempoderamiento es el Crédito con Aval del Estado (CAE). Es una forma sofisticada de transferencia de recursos al sistema bancario con un alto coste para el estado.

El Crédito con Aval del Estado.

Según Educación 2020 en el presupuesto de 2017 “la mayoría de los recursos para educación se asignan moviendo presupuesto entre ítems, para enfatizar los proyectos de la reforma, especialmente, educación superior. El problema: el 41% de los fondos públicos para este nivel educativo se destinarán a la banca privada por pago del CAE”. Sería interesante una investigación que aporte más detalles sobre el diseño de estas políticas, sobre los actores que participaron y sus relaciones con la banca y sobre el costo adicional de esta política con respecto a otras opciones. Por ahora sabemos que, según CIPER, “fue en el año 2006, durante el gobierno de Ricardo Lagos, cuando el sistema de financiamiento comienza su operación investido como un “beneficio del Estado que se otorga a estudiantes que acrediten mérito académico y que necesitan financiamiento para iniciar o continuar una carrera en instituciones de educación superior acreditadas”.

Ciper Chile indagó en 2011 esta política en el reportaje CAE: Cómo se creó y opera el crédito que le deja a los bancos ganancias por $150 mil millones. Allí se da cuenta que los privados “favorecidos con estos procedimiento han sido: Scotiabank (6 años), Estado (6 años), BCI (3 años), Itau (2 años), Falabella (5 años), Santander (2 años), quienes han ganado las licitaciones que cada año se hace para financiar el CAE. A ellos se agrega Corpbanca, entidad que recién se incorporó al sistema en 2011 (Ver detalle de recarga cobrada por cada banco). Estas entidades han cobrado miles de millones sólo por participar en el sistema: más adelante cobrarán, además, lo que les corresponda por el servicio de la deuda. Los bancos que más recarga promedio han cobrado en estos seis años han sido el BCI (62,8%) y Banco Estado (35,2%). Los que han recargado menos han sido Banco Falabella (7,9%) y Corpbanca (6%)”. En el mismo reportaje se declara que el Banco Mundial en un informe dado a conocer a comienzos de 2011 declaró que “La manera en que está construido el sistema actualmente le permite a los bancos acumular una rentable cartera libre de riesgo cargándole al Estado un segmento de alto costo y cobrando primas exageradas”. Una investigación posterior comunica que “A partir de la recopilación y análisis de una serie de datos en la asignación del Crédito con Aval del Estado (CAE), durante el período 2006 – 2014 para las instituciones universitarias, se encontró evidencia que el mecanismo genera efecto redistributivo regresivo. Es decir, una parte importante de los recursos asignados por el CAE benefician a las instituciones privadas de educación superior sin que exista una correspondencia de beneficios hacia los estudiantes.[…] En la actualidad, los ingresos por CAE de las instituciones de educación universitaria privadas superan los 2,5 millones de UF ($65 mil millones). Solo en el primer año, tres de cada diez personas de dichas universidades privadas abandona su carrera, lo que implica comprometer garantías por más de 750 mil UF ($19.500 millones)”.

¿Cómo opera la tubería de desempoderamiento?

Intento una respuesta parcial a esta cuestión. Desde mi punto de vista el desempoderamiento opera en varios niveles. Por una parte en un nivel macro social, aporta a la concentración del capital a través de la educación, contribuyendo al desarrollo de una oligarquía financiera con gran poder de influencia en las esferas de toma de decisiones. Sería interesante indagar la trayectoria de propiedad los recursos para comprender con más detalles las relaciones locales entre organizaciones y actores políticos. No he encontrado investigaciones que consideren este tipo de análisis. Espero desarrollarlo un poco más en el futuro.

Desde el punto de vista personal, también ocurre un desempoderamiento. Se podría nombrar como desempoderamiento ciudadano o desempoderamiento del profesional. Desde mi punto de vista opera a través del endeudamiento personal de los profesionales con el sistema bancario usando las necesidades de financiamiento de organizaciones educativas. El endeudamiento parece ser muy efectivo, pues genera una relación de dependencia y subordinación con el sistema financiero y también introduce presiones para asumir una serie de actuaciones personales neoliberales para saldar la deuda: focalización en lo laboral, búsqueda y competencia por el máximo salario en desmedro de la imaginación crítica, marquetización de la identidad, entre otras muchas actuaciones.

Enlaces de interés para seguir profundizando

Del Sistema de Créditos para Estudios Superiores. Ley 20.027 http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=239034&buscar=20027

Crédito con Aval del Estado (CAE): los bancos siguen ganando a costa del Estado y del endeudamiento estudiantil http://ciperchile.cl/2013/11/11/credito-con-aval-del-estado-cae-los-bancos-siguen-ganando-a-costa-del-estado-y-del-endeudamiento-estudiantil/

El efecto regresivo del Crédito con Aval del Estado (CAE) http://ciperchile.cl/2016/06/03/el-efecto-regresivo-del-credito-con-aval-del-estado-cae/

CAE: Cómo se creó y opera el crédito que le deja a los bancos ganancias por $150 mil millones http://ciperchile.cl/2011/12/20/cae-como-se-creo-y-opera-el-credito-que-le-deja-a-los-bancos-ganancias-por-150-mil-millones/

EL FIN DEL CAE: el último bastión de los bancos en la educación superior http://www.theclinic.cl/2016/01/12/el-fin-del-cae-el-ultimo-bastion-de-los-bancos-en-la-educacion-superior/

Imagen de perfil de Miguel Stuardo Concha

Miguel Stuardo Concha es investigador independiente. Doctor en Educación por La Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Ha realizado el Máster en Calidad y Mejora de La Educación (UAM). Es Profesor de Castellano y Comunicación y Licenciado en Educación (UFRO). Investiga sobre asesoramiento educativo, educación y justicia social. Visita su perfil en Research Gate ¿Te gustan las publicaciones de Miguel? Tal vez te interesa financiar su trabajo independiente con una microdonación y hacerlo sostenible. Donar via Mercadopago aquí -O- Donar via Paypal acá

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